No a una constitución atea y antiespañola

No a una Constitución atea y antiespañola

En sus páginas, el autor desarrolla con gran sencillez las razones para rechazar el texto que ha hecho saltar por los aires no sólo la unidad de España, sino su paz y justicia social.

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NO A UNA CONSTITUCIÓN ATEA Y ANTIESPAÑOLA
(Las razones de una negativa)
José Luis Santaló y Rodríguez de Viguri
Mayo de 1978
Editor: Vasallo de Mumbert
ISBN.- 84-7335-025 – 1

 

En 1978, tan sólo un año antes de su fallecimiento, y en medio de las tensiones que se vivían ante la evidencia de querer aun más destruir la estructura legislativa del periodo de gobierno del Generalísimo Franco, se publicó este corto, pero no por ello claro, preciso e interesantísimo libro con el más que evidente título de “NO A UNA CONSTITUCIÓN ATEA Y ANTIESPAÑOLA”; el cual ha resultado penosamente profético, como hoy puede comprobarse.

 

Su autor es don José Luis Santaló y Rodríguez de Viguri; quien fuera miembro del Seminario de Estudios Gallegos en 1926; de Acción Católica de Santiago de Compostela; auditor militar miembro del Alto Tribunal de Justicia Militar; abogado en ejercicio en Santiago y profesor de la universidad compostelana, así como prolífico autor de diversas biografías y estudios jurídicos.

 

En su índice, el autor analiza los puntos esenciales del texto legal que en esos días iba a ser sometido a votación:

  • No a la Constitución
  • Introducción
  • Las razones de una negativa
  • Qué es la Constitución
  • Sobre la soberanía
  • España, nación y patria
  • Libertades y derechos
  • Estado e iglesia
  • Monarquía
  • Representación
  • Defensa del Estado
  • Conclusión

 

En sus páginas, el autor desarrolla con gran sencillez, y evidente maestría, basándose en sus amplísimos conocimientos jurídicos, así como de la historia española, de la cual no desdeña, sino que acoge con valentía y realismo sus duras enseñanzas, las razones para rechazar, de plano, el texto que como hoy vemos ha hecho saltar por los aires no sólo la unidad de España, sino su paz y justicia social.

 

En el libro, que recomendamos vivamente, encontramos frases como las siguientes:

  • “La Revolución de la que hablo… produce una curiosa confusión en el ánimo de las gentes que no conciben la revolución en naciones en las que el orden público se mantiene punto menos que incólume. Y es que la Revolución tiene mucho cuidado en que ese orden público no se altere para no descubrir su juego… Las gentes se confían con esa apariencia de paz… y entre tanto (las fuerzas de la Revolución) van minando el terreno de otras muchas maneras…”.
  • Sobre los que predicaban ya en 1978 la necesidad de “reconciliación” entre las “dos Españas”, el autor manifiesta que “…han sufrido como un lavado de cerebro… distorsión visual… ceguera… (pues) tal reconciliación se revela imposible, por la misma razón que resulta imposible la reconciliación entre el Bien y el Mal o entre el Orden y la Revolución… (pues) las dos Españas son precisamente eso: de un lado los defensores del Bien y el Orden, del otro los amigos del Mal y de la Revolución…”.

 

A través de los capítulos en los que, entrando en materia, desmenuza las partes más importantes y por ello defectuosas del texto constitucional actual, el autor, a veces con fino sarcasmo, va dejando en evidencia lo que llega a considerar verdaderos “dislates” de ellos; acusando de paso a sus redactores bien de ignorantes bien de torticeros o de ambas cosas a la vez. Resulta realmente ameno, apasionante y fácil de entender lo que el autor nos descubre página a página y artículo por artículo de la enrome carga de profundidad que encerraba y encierra la Constitución de 1978, hoy prácticamente desintegrada. Resulta maravilloso, si no fuera penoso, comprobar cómo todo lo que en su momento criticaba Santaló se ha hecho triste realidad.

 

Al final, en un breve resumen, el autor manifiesta su oposición al texto legal aprobado en Diciembre de 1978 por las siguientes razones principales, avisando que por la brevedad del trabajo no están todas las que podrían hacérsele:

  • La no confesionalidad del Estado, porque ello niega los Derechos de Dios y, por ende, el respeto a los del hombre.
  • El absurdo de equiparar a la Iglesia católica con “…toda una serie de confesiones religiosas que, o se han desgajado de la Católica, o le son hostiles y contrarias…”; punto que el autor incide en considerar además muestra de una gran desconocimiento de nuestra realidad histórica y social.
  • La proclamación de la soberanía popular o, peor aún la “nacional”, término de infinita ambigüedad y por ello maleable, despreciando así el enorme bagaje cultural y social de la Iglesia.
  • El gravísimo atentado contra la unidad de la Patria que supone el reconocimiento de “nacionalidades” según el propio autor matiza “…en el sentido moderno y revolucionario…” que él prevé proféticamente germen de la formación de estados independientes.
  • La implantación de la “democracia inorgánica” que en España ha fracasado siempre históricamente.
  • La proclamación de la Monarquía liberal y parlamentaria cuyos resultados ya se vieron durante todo nuestro penoso siglo XIX.
  • La negación, aunque velada pero suficientemente clara, de la independencia del poder judicial, única y última garantía de los derechos de los ciudadanos que de esta forma quedarían, como hoy vemos ha sucedido hasta límites insospechados, sometidos a la corrupción de políticos y jueces.

 

Libro pues este de imprescindible lectura, máxime si como es evidente los actuales acontecimientos de Cataluña no son más que una pantomima para hacer tragar a los españoles una nueva Constitución en la cual, ya definitivamente y sin careta, la Revolución ponga cuño a la desintegración de España.

 

El libro se puede encontrar en internet al módico precio, por lo general, de 10€.

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